viernes, mayo 19, 2006

el Neguev que deje



Domingo 23 de abril:

Nos subimos a un Lufthansa con destino a un largo viaje. Si éramos 20, 25 o 30 personas, poco importa ahora. Sólo sé que ahí estaba yo, con el pasaporte en la mano a punto de partir a un destino al cual me costó muchos años volver.

Acerca de los lugares que visité y de lo que viví, les contaré en otra oportunidad, total tiempo hay e historias también. En esta ocasión les quiero hablar de los 20 o 30 que me acompañaron, en ese fugaz regreso que hice a Israel.

Mi viaje no estaba motivado por aquellas razones que llevan a miles a pisar Tierra Santa,
Eretz, Palestina o como le quieran llamar. Mi viaje no coincidía tampoco, con un evento trascendente: plantar un árbol, inaugurar un bosque o rendir un homenaje a un pariente desaparecido en el holocausto. Mi motivación –tal vez más egoísta- era mi reencuentro con mi propio pasado, con mis fantasmas no enterrados, con un Israel de 1973 visto con los ojos de unos lejanos 11 años.

Impaciente por mirar, por sentir, por tocar, me llené durante los escasos 7 días que duró el retorno, de cada color, olor y sonido que pudieran mis sentidos captar. Me llené de todas las sensaciones que pude y de todos los momentos que viví, imposibles de reproducir en las más de 100 fotos que tomé.

Difícil fue encontrar los recuerdos, más difícil aún encontrar las respuestas. Tan sólo me aferré a esos 20 o 30 desconocidos -hoy un poco menos desconocidos, un poco más amigos- que me conectaron con la que soy, con la que he querido ser, con la que nace en este desierto en el que vivo, capaz, ni tan lejos del
Neguev que dejé.


Update: Algunos no alcanzan a salir en la foto, si tomaron una mejor....me la mandan y la publicamos.

18 comentarios:

Esther Croudo Bitrán dijo...

Disculpen la ausencia ... no es por falta de ganas, tampoco de ideas ... es solo que me faltan ratos de donde robar algunos minutos.

un saludo grande

Lorena Sáez dijo...

Que rico que escribiste de nuevo, me lei como dos veces el tema de la enfermedad holandesa... jajajaja
Que bonito viaje, uno tiene a buscar las raices que no son necesariamente el lugar donde uno se cria, sino donde uno pasa memorables periodos de tiempo.

Un saludo!!!
:D

Zack dijo...

Que bueno que pudiste darte una escapada al otro lado del mundo,
Yo igual no voy a Israel desde 1971 pero algun dia de estos cuando $e pueda iré a ver como esta el neguev y el galil ahora.
1973 fue un año dificil, te tocó ese iom kippur ahi?

Saludos

Harry Reddish dijo...

Shalom Esther, gracias por tu visita a mi humilde blog. Y enhorabuena por ese viaje tan fabuloso que has hecho

Muchas gracias por tu visita

Salud

Pancha dijo...

Me alegro por tu viaje, especialmente porque significa un reencuentro hacia ti... un abrazo

José Luis Contreras Muñoz dijo...

Me imagino que volver a las raices,es trascendente.
¿vivias allí?

Hernán Fco. dijo...

Hola Esther, que lindo tu relato, lo de las raices del Doc. es muy muy cierto, me alegro por ti, un acomodo a las fibras básicas de tu ser, rico saber de ti again. Suerte

fgiucich dijo...

Volver a las raíces es una necesidad perentoria. Espero que siga el relato. Abrazos.

Esther Croudo Bitrán dijo...

Hola a todos:

Lorena: Espero que la enfermedad holandesa haya sido una lectura entretenida.

Zack: Ojala pronto te des una escapadita. Sí, estuve en la guerra de Iom Kipur, en esa época vivía en un kibutz y ví de cerca lo que significa que una guerra se inicie de un minuto para otro.

Harry: Bienvenido, espero que sigamos en contacto. Shalom.

Pancha: Es increible como uno se va reconociendo a si misma a través de la interacción que se da entre las personas.

José Luis: Es muy fuerte contrastar la realidad con los recuerdos, sobretodo si esos recuerdos son de tan pequeña. Viví en Israel en el año 1973.

Hernán Fco.: Volver a las raíces se transforma, a una cierta edad, en una necesidad.

fgiucich: Si no les aburre, continuaré con el relato.

Nelson B. dijo...

Que bonita experiencia. Seguro que volver al lugar en donde viviste debe haber sido un encuentro muy intimo contigo. Son esas cosas las que nos hacen sentir que la vida es algo mágico y único.
Ahora tienes nuevos amigos con quienes salir a jugar como a los once años.

Un abrazo grande Esther y cuidate mucho

Maggie dijo...

Shalom, Esther, en primer lugar te agradezco la visita a mi blog (que probablemente no te interese demasiado, ya que trata en gran parte de la política española).

En segundo quiero decirte que aunque procuro visitar a todos los amigos que no conozco y me dejan un comentario, me ha gustado tu blog. Y no lo digo por decir, ya que podría simplemente dejarte un comentario de agradecimiento por la visita y cortesía cumplida. De hecho, a veces lo hago así, me veo incapaz de dejar comentario alguno añadido muchas veces por mi ignorancia, ya que a veces me visitan de blogs informáticos, algo en lo que estoy pez y, la verdad, no me interesa mucho.

Pero no es el caso. En tu blog hay algo. Y hay algo con lo que me identifico. Para empezar, yo acabo de regresar de Israel. Y perdona que haga mía esta frase tuya: "Impaciente por mirar, por sentir, por tocar, me llené durante los escasos 7 días que duró el retorno, de cada color, olor y sonido que pudieran mis sentidos captar. Me llené de todas las sensaciones que pude y de todos los momentos que viví, imposibles de reproducir en las más de 100 fotos que tomé".

Pero, además, me gusta el estilo costumbrista que utilizas en el blog, las referencias antropológicas y que te guste Carole King...

Es una lástima que no escribas más a menudo, pues de corazón te digo que sería un placer leerte.

Y además me han encantado los blogs de tus hijos. ¡Qué delicia!

Te dejo mi correo para lo que necesites, me pareces una persona muy interesante y de la que hay mucho que aprender.

maggieblog@gmail.com

De todas formas me perdonarás la intromisión, pero me apetece escribirte...

Un abrazo desde España.

Maggie.

Pilar dijo...

Aja! con que ahí andabas niña, que rico, que bueno, que bella aventura la de volver y rememorar.
Sería estupendo ver más fotos con texto que nos relate un poco más de lo que viviste, podría ser?.

Un abrazo Esther, nos vemos pronto!.-

Marta Salazar dijo...

Hola Hola! Interesantísimo! Ojalá saques el tiempo para continuar contándonos un poco de tu viaje, de Eretz y del Neguev (ahora ya sé por qué viven en Antofagasta! a mí me encantan los desiertos o, al menos, los lugares secos).

Un abrazo fuerte!

isabel pla dijo...

Qué viaje maravilloso, sueño con conocer a la Palestina de mis abuelos, pero me apenaría ver a ese pueblo que sufre. Me encantó verte por mi blog después de tanto tiempo.

Esther Croudo Bitrán dijo...

Hola a todos:

Nelson: Volver fue muy fuerte especialmente por que el país (para bien) ha cambiado mucho y se aleja del que yo guardé en los recuerdos. Ahh!! y tienes razón...tengo nuevos amiguis.

Maggie: Shalom, trato de escribir más, de hecho me encanta escribir, ha sido siempre mi pasión pero....me falta tiempo. Me tinca mucho tu nuevo proyecto: Oh Jerusalem!(Buen nombre). Hablamos cuando quieras.

Pilar: Me pillaste, ahí andaba. No te preocupes que seguiré contando lo que viví. Un besito para tus pequeñas hadas.

Marta: Tu si que sabes...los desiertos son algo mágicos y con una energía increíble.

Isabel: Me da gusto estar conversando contigo nuevamente y en particular de este tema.


...un abrazo para todos

benjamin1974© dijo...

QUe buena experiencia, gracias a las personas que participaron de esa guerra personas como yo hoy podemos disfrutar de una patria judia, el unico lugar en el mundo donde no somos minoria.
Gracias por visitar mi blog, espero que sigas haciendolo... bienvenida.
Para mi, esta sera la primera vez que vaya a Eretz...

Anónimo dijo...

tia...haber si escribe una entrada contando sobre su experiencia más aafondo...ahora estoy en una de esas ventanas de 5 hrs ke tengo en la U y me diuje....ire a computacion para informarme de la crisis ke tenemos con los estudiantes... los cuales les doy mi 100% de apoyo...pues ayer me vi envuelta en el caos ...casi me llega el chorro del guanaco y yo no estaba haciendo nada...solo se me ocurrio salir por el lado ekivocado de la revuelta...bueno, la cosa es ke me estaba inmformando del tema de la loce...para culturizar un poco a mis compañeros universitarios...cuando me dije...yael, tu tia acaba de llegar de un tremendo viaje a israel
porque no vas y revisas su flñog...y es asi como lei su entrada...no pude escuchar la cancion...pero bueno, es ultra conocida ;), le deseo lo mejor tia...haber si nos vemos para lñas vacaciones de invierno y me cuenta bien de su viaje, un beso enorme =)

Yael =)

Pipero dijo...

Todo el mundo tiene un pasado y a veces está bien revivirlo, en lo bueno, por supuesto, en lo entrañable. Celebro que te hayas encontrado con esos aspectos de tu pasado.