lunes, octubre 16, 2006

Tradicion


“Pronto llegará el día en que nuestro hijo mayor cumpla los 13 años y deba hacer su Bar Mitzvah.”

Este tema de conversación entre Carlos y yo –mientras atravesábamos el largo desierto que separa
Antofagasta de cualquier otro lugar- fue el inicio del también largo camino que hemos recorrido para que Rodrigo cumpla con ésta Tradición.

Y comenzar no fue fácil. No era cosa de llegar e ir a la Sinagoga más cercana e inscribirlo junto a otros chicos de la misma edad. Ni hablar con el más anciano de la familia como lo hubiera hecho si hubiera vivido en
Toledo durante el siglo Xll, o en el Izmir del 1600 –ciudad Turca a la cual llegaron mis antepasados luego de su expulsión de España. Ni contratar un moré particular, como lo hubiera hecho en la calurosa Tucumán, donde emigró la familia de mi madre, o en Villa Crespo -Buenos Aires- a donde llegó la de mi padre.

No. No tenemos la suerte de vivir en una ciudad con almacén
Kosher, con Shabat de sinagoga y lectura de Torah, con hebreo en el colegio y muchos niños disfrazados en la calle por Purim.

Pero tenemos otra clase de suerte. Una que llevamos por generaciones aprendida. Esa que habla de preservar, de recordar, de transmitir y por sobretodo que habla de Tradición.


Tradición de: El Violinista en el Tejado

Esta historia de continuidad, de destino común, es para quienes están alejados de sus raíces o no viven en esa cotidianeidad judía llena de rituales y ceremonias caseras.

15 comentarios:

fgiucich dijo...

Cuando se corta el hilo de la tradición, se pierde la identidad. Abrazos.

Hernán Fco. dijo...

Nada mas importante que la tradicion familiar y mantener viva la llama de ¿las creencias? es como diría burdamente mantener "el espiritu de equipo"

suerte y que todo salga bien, una cosa es hacerlo y tambien sentirlo, esta juventud...

sandra dijo...

Llegué a tu blog por casualidad, y ya puedes contarme entre tus visitantes frecuentes. Concuerdo totalmente con el primer comentario, "cuando se corta el hilo de la tradición se pierde la identidad". Hace poco, después de muchos años de completo secularismo, tomé real conciencia de eso.

En la ciudad donde vivo no hay sinagoga, pero la comunidad israelita (pequeña como es) se preocupa por mantener encendida la llama. Me siento feliz de haberme acercado a ellos y de estar redescubriendo mis raíces.

Mucha suerte.

Saludos desde Argentina

Myk... dijo...

k dificil debe ser mantener tradiciones como las tuyas, sin un gran compañero al lado y una familia muy arraigada a ellas!!!

La verdad, cada vez que conozco más tu religión y más k nada tu forma de ver y vivir la vida, siento una profunda admiración por lo que profesas....
En tus palabras se puede sentir el orgullo y la convicción de lo que eres y de cómo elegiste vivir....

Creo que esa es, en cierto modo, tu manera de hacer tradición en un país donde no la hay...
mi más profundo respeto por ello Esther...

Un abrazo...

Zack dijo...

Cuando se esta lejos y se hacen las cosas se siente mas bonito hacerlas.

;)

Y no digo sentir bonito por religiosidad, porque si uno fuera religioso no viviría a mas de 2000 metros de una sinagoga, se hace por tradicion

Saludos

gonzalo dijo...

parabienes y ternura, en este nuevo ciclo del antiguo viaje común.

Rodrigo Albornoz dijo...

leiste "la gesta del marrano" de aguinis.
hermoso libro sobre tu tradición

benjamin1974© dijo...

Esther,
Entiendo exactamente tus palabras porque ahora me doy cuenta de todo lo que no habia experimentado desde chico...
Mantener nuestras tradiciones es siempre simbolo de ESPERANZA.
Jazak!

Michelle dijo...

Que bonita la continuidad , como marcan nuestra historia los rituales,como cuando esos rituales están llenos de sentido nos dan trascendencia..Hermoso, celebro con ustedes esta decisión...

Esther Croudo Bitrán dijo...

Hola a todos.

Estaba un tanto ocupada tratando de sacar adelante un montón de trabajo. Gracias por sus visitas.

Myk: Gracias, pero no sé si son merecidas... se hace lo que se sabe hacer...por que lo tienes desde chica. Nada más.

Sandra: Ojala vuelvas nuevamente y si tienes blog ... mucho mejor (para intercambiar opiniones).

A Rodrigo: Sí leí ese libro, no se que te pareció a ti... pero a mi me gustó mucho (además que tiene una parte que transcurre en Chile).

Cierto Zack...hay mucho de tradición...nada más.

Benjamín: Están super lindas las fotos que enviaste...publícalas en tu blog.

Hernan y fgiucich... que haríamos sin identidad??

Gonzalo...muchas gracias.

Hola Michelle, gracias se trata de cumplir cada día con una mitzvah más.

Maggie dijo...

En primer lugar, felicidades a Rodrigo. Debió haber sido hermoso.

En segundo, felicidades a ti por este post. Me alegro de ver que hay gente que se siente orgullosa de su herencia, y que la mantiene como un tesoro para sus hijos. Yo no soy judía, pero tengo muchos amigos judíos... e incluso puede que un alma judía... muchas veces me lo he preguntado, porque se me despiertan algunas cosas... Para mí orar ante el Muro de las Lamentaciones fue una de las cosas más emocionantes que me han ocurrido. Muchas veces pienso... quizás algún día pueda hablar contigo tranquilamente de estos temas, en todo caso os felicito a vosotros, amigos judíos, por ser depositarios de tan hermosas tradiciones y, sobre todo, por conservarlas como lo hacéis.

Esther Croudo Bitrán dijo...

Gracias Maggie por tus palabras no sabes como las valoro, especialmente cuando en estos días algunas amigas tienden a despreciar mi esfuerzo por que mis hijos se mantengan apegados a nuestras costumbres.

Un abrazo!!

Maggie dijo...

Sí, así es. Vivimos en una sociedad en la que apenas se valoran las tradiciones. Pero eso a ti no debe importarte. Tú sabes bien lo que haces, lo que sientes, y tus hijos te lo agraderán, sintiéndose orgullosos de ti y de las tradiciones que gracias a ti seguirán adelante durante más generaciones. Eso es lo que realmente vale. Felicidades, shalom.

Maggie dijo...

Ah, y decirte que me encanta "El violinista en el tejado".

Anónimo dijo...

hola esterh soy tu primo alberto crudo malalelh hermano de luisa y aijado de tu padre josito por supuesto hincha rabioso del funebrero y colo colo mi familia susana y mi hija aldana judith de 11 años me emocione mucho al ver a mi padrino en el aeropuerto de alemania te cuento es el retrato de mi padre te mando un abraso y besos tu primo y familia croudo alberto elias